Revisión de programas de intervención para el tratamiento de la violencia filio-parental. Una guía para la confección de un nuevo programa.

Fuente: Montolío, C. A., Moreno, M. C. B., & Robles, J. L. A. (2013). Revisión de programas de intervención para el tratamiento de la violencia filio-parental. Una guía para la confección de un nuevo programa/(Revision of the intervention programs for the treatment of adolescent violence against parents. Guidance for confection of a new program). Educación XX1, 16(1), 281-304.

¿ Hasta qué punto la violencia filio-parental es bidireccional?

Si bien es cierto que los estudios apuntan a que el maltrato que ejercen los hijos varones sobre los padres es mayor que el maltrato que ejercen las hijas es de calibre distinto, de corte psicológico, frente al predominantemente físico de los varones. A esta conducta violenta de las hijas se les suele asociar conductas defensivas ante el ambiente predominantemente patriarcal que se dan en la mayoría de las familias de la sociedad occidental.

El comportamiento agresivo de los padres hacia los hijos puede ser predictor del comportamiento agresivo de los hijos a los progenitores, incluso significando esto que el niño interioriza que ésta es la manera de resolver los conflictos.

Las madres sufren más abusos psicológicos entre los 14-16 años, y emocionales entre 16-18 años por parte de los hijos que de las hijas. Éste estudio sólo halló una pequeña diferencia respecto al abuso psicológico y emocional a favor de la victimización de la madre. Po último, la violencia psicológica y emocional es un factor de riesgo para una futura violencia filio-parental de carácter físico hacia las madres.

Fuente: Ibabe, I., & Jaureguizar, J. (2011). ¿ Hasta qué punto la violencia filio-parental es bidireccional. Anales de psicología, 27(2), 265-277.

Estilos de socialización familiar y violencia de hijos a padres en población española.

En relacion con el abuso de hijos a padres, puede ocurrir que los hijos, mediante su comportamiento, verbal o físico, consigan que sus padres sientan miedo y se sientan amenazados, intimidados o controlados. La prevalencia de este fenómeno puede ser difícilmente concretada, dado que existen muchos factores, como diferentes tipos de fuentes o latencia de problemas intrafamiliares. En España parece que la violencia de hijos a padres es un fenómeno que va en aumento. Una explicación del fenómeno se puede basar en los estilos de socialización parentales los cuales podrían incrementar la probabilidad de violencia en padres. El modelo tripartito de estilos parentales de Baumrind distingue entre modelo democrático, autoritario y permisivo. Según estudios el estilo democrático suele ser el mejor para desarrollar una conducta sana, mientras que los otros pueden aumentar la violencia. El estilo permisivo genera en los hijos la idea de que alguien debe tomar las riendas de la familia; en contraste, los hijos con el estilo autoritario superan las injusticias y frustraciones de testigos con violencia. Por necesidades de investigación el estilo permisivo se dividió en dos: estilo indulgente y negligente.
Diversos cuestionarios se usaron para investigar la prevalencia de este fenómeno y su relación con diferentes estilos de socialización parental entre estudiantes universitarios. La prevalencia de abuso verbal osciló entre el 2,4% y el 69% según la conducta de abuso considerada, y casi el 5 % de los participantes reconoció algún tipo de abuso físico. Considerando los estilos parentales, el estilo negligente fue conectado con agresiones física y verbal; y el estilo autoritario tuvo relación con el abuso verbal, pero no con el físico. Por otra parte, el estilo indulgente no se relacionó con ningún tipo de abuso hacia los padres.

 

Fuente: Gámez-Guadix, M., Jaureguizar, J., Almendros, C., & Carrobles, J. A. (2012). Estilos de socialización familiar y violencia de hijos a padres en población española. Psicología conductual, 20(3), 585.

Violencia filioparental y su asociación con la exposición a la violencia marital y la agresión de padres a hijos.

La violencia filioparental hasta ahora ha recibido menos atención que otros tipos de violencia intrafamiliar, aunque se trata de un fenomeno relativamente frecuente. La exposición a la violencia es un factor de riesgo importante para el desarrollo de la conducta agresiva. Varios investigadores demostraron que los adolescentes que agredían a sus progenitores habían estado expuestos a la violencia familiar en mayor medida que los adolescentes que no lo hacían. Este fenomeno ha sido denominado “ciclo de la violencia”. Sugiriendo un fenómeno de transmisión intergeneracional de la violencia en cual pertenece el aprendizaje social y provoca que los niños repitan las formas de violencia de sus progenitores.

Para investigar este fenómeno, más de mil quinientos estudiantes universitarios preguntaron a través de varios cuestionarios sobre su exposición a diferentes experiencias de violencia intrafamiliar durante su infancia. Los resultados muestran que tanto la exposición a la violencia entre los padres como las agresiones de padres a hijos, físicas o psicológicas, se asocian con las conductas agresivas contra los padres, además incrementan la probabilidad de esta conducta. También se mostró que el tipo de violencia fue consistente; sin embargo, los hijos repiten las formas de violencia de sus padres. Por otra parte, no se descubrió diferencia entre sexos en este tema.

Fuente: Gáimez-Guadix, M., & Calvete, E. (2012). Violencia filioparental y su asociación con la exposición a la violencia marital y la agresión de padres a hijos. Psicothema, 24(2), 277-283

Violencia filio-parental en la adolescencia: características ambientales y personales.

 

En este estudio se evaluó el perfil de los adolescentes que ejercen violencia física y verbal contra sus progenitores. Participaron 1427 adolescentes (728 chicas, 682 chicos) que contestaron numerosas medidas personales y ambientales. Los resultados mostraron que mientras que las agresiones verbales menos severas, como chillar a los progenitores, ocurren en el 65.8% de los casos, las agresiones físicas son mucho menos frecuentes (7.2%).

La violencia contra los progenitores se asocia a exposición a la violencia familiar, baja disciplina ejercida por los progenitores, amigos con problemas de conducta, síntomas de depresión, conducta delincuente, consumo de drogas, impulsividad, creencias justificadoras de la violencia y de grandiosidad.

Los chicos ejercen más la violencia física mientras que las chicas ejercen más actos de violencia verbal. Por último, las madres sufren más actos de violencia verbal que los padres

Fuente: Calvete, E., Orue, I., & Sampedro, R. (2011). Violencia filio-parental en la adolescencia: características ambientales y personales. Infancia y aprendizaje, 34(3), 349-363.

Predictors of child-to-parent aggression: A 3-year longitudinal study.

A pesar de que rara vez oímos sobre este tema, los niños pueden agredir a sus padres. Es un tema complicado debido al a reticencia de padres y niños para hablar del tema. Además, existen muy pocos estudios sobre el mismo, y mucho menos explicaciones e hipótesis para su explicación. La exposición a la violencia puede ser una de ellas. La crianza ineficaz, otra. Ambas influyen en los esquemas mentales que los niños tienen de sí mismos y del mundo en el que viven, que aumenta la probabilidad, a su vez, de que estos niños se vuelvan violentos hacia sus padres.

Esta exposición en los primeros años de edad puede ser muy determinante. En un estudio longitudinal de 3 años de 591 adolescentes y sus padres, se encontró que la exposición a la violencia en el año 1 predijo la agresión de niño a los padres en el Año 3. Además, la paternidad que se caracteriza por la falta de calidez en el año 1 se relacionó con narcisista y titulado auto-opiniones y desconexión y rechazo esquemas en el año 2; estos se predicen de niño a madre y de niño a padre en el año 3.

Este estudio longitudinal aumenta nuestra comprensión de un tema poco estudiado, pero importante, de la agresión de niño a los padres, y se espera estimular la investigación futura.

Fuente: Calvete, E., Orue, I., Gamez-Guadix, M., & Bushman, B. J. (2015). Predictors of child-to-parent aggression: A 3-year longitudinal study. Developmental psychology, 51(5), 663.

Caracteristicas familiares asociadas a las agresiones ejercidas por adolescentes contra sus progenitores.

Este estudio evaluó la asociación de los factores familiares dispares que se han comprobado en otros estudios como elementos explicativos de la VFP con la ocurrencia de VFP física y psicológica severa.Tras el estudio en el que participaron 1698 adolescentes de los cuales 870 eran hombres y 828 mujeres, de entre 12 y 17 años se obtuvieron los siguientes resultados; por un lado que los niveles bajos de afecto y comunicación se asociaban a todas las formas de VFP física contra padres y por otro lado que la victimización directa familiar lo hizo con la VFP contra madres pero que también lo hacían con la VFP psicológica contra ambos progenitores, siendo el resultado final que el estilo permisivo se asoció a la violencia Filio-parental psicológica severa pero no a la física. Sin duda, los resultados de este estudio son reveladores para la violencia severa ejercida contra padres y madres.

Fuente: Calvete, E., & Gámez-Guadix, M. (2014). Caracteristicas familiares asociadas a las agresiones ejercidas por adolescentes contra sus progenitores. Anales De Psicología, 30(3), 1176-1182.

Concepciones sobre la violencia filioparental en servicios sociales: Un estudio exploratorio

Tras el aumento, en los últimos años, de la llamada violencia intrafamiliar, se propuso este estudio, cuyo objetivo principal era explorar la visión acerca de este tipo de violencia que tienen los profesionales vinculados a los servicios sociales. Tras este estudio se vio que existen, dentro de los profesionales, dos tipos de visiones sobre VFP, por un lado estarían las basadas en la conducta de agresión hacia uno o los dos padres y por otro las basadas en la relación familiar negativa. Por lo tanto las concepciones de los profesionales se dividen en conductuales y relacionales, siguiendo una dimensión unidireccional-bidireccional de la violencia, también se identifican algunos indicadores familiares que se relacionan con la mayor probabilidad de desarrollo de violencia de hijos a padres como por ejemplo los estilos parentales permisivo-sobreprotector, autoritario-violento, negligente y el confuso, la inversión de role, la falta de habilidades parentales y dificultades económicas. Aunque hay acuerdo en que no existe un único tipo de familia en el que sea más probable este tipo de violencia.

 

Fuente: Arroyo, G. D. M., Garay, R. M. V., Relinque, C. S., & Ochoa, G. M. (2015). Concepciones sobre la violencia filioparental en servicios sociales: Un estudio exploratorio/ Conceptionsabout child-to-parent violence in social services: An exploratory study. Acción Psicológica, 12(1), 11-21.

La violencia filio-parental: un análisis de sus claves.

La definición de violencia filial más repetida en la década del siglo XXI ha sido la de Cottrell que entiende que son conductas que causan miedo en los progenitores con el objetivo de obtener poder y control sobre ellos, utilizando la violencia psicológica (incluimos la verbal, no verbal y emocional), física y económica (restringiendo las posibilidades de ingresos o ahorro de los progenitores por medio de robos, venta o destrucción de objetos).

 

La violencia filio-parental posee un patrón de la conducta que se manifiesta en forma de falta de límites, arrebatos incontrolados y una creciente tendencia a los extremos.

Las víctimas y el agresor se ven inmersos en un círculo de violencia recíproca difícil de interrumpir que provoca daños severos en las madres y padres.

Asimismo, algunos progenitores necesitan medicación para superar el estrés y la tensión que viven, y otros recurren a las drogas y/o alcohol para hacer frente a la situación de desesperación, incredulidad, impotencia y falta de apoyo; así como: miedo, conmoción, estrés y culpa o tras-torno de estrés postraumático.

            La violencia filio-parental está presente en todas las clases sociales.

Este tipo de violencia aparece en todas las estructuras familiares (monoparentales, reconstruidas, de adopción, acogimiento o nuclear). No obstante, la familia monoparental constituye un factor de riesgo determinante, por ser donde aparecen más casos de violencia filial.

Fuente: Aroca-Montolío, C., Lorenzo-Moledo, M., & Miró-Pérez, C. (2014). La violencia filio-parental: un análisis de sus claves. Anales de psicología, 30(1), 157-170.

Análisis criminológica de la violencia filio-parental.

En la literatura criminológica la violencia filioparental se incluyen entre los denominados «delitos invisibles u ocultos» (hidden crime; invisible crime). Existe un amplio consenso

En los estudios criminológicos sobre violencia intrafamiliar se apunta que la cifra negra, es decir, aquella que no aparece en modo alguno recogida en las estadísticas (por no haberse tenido conocimiento de los hechos por parte de los operadores sociales o judiciales), supera ampliamente al número de denuncias que, por esta causa, se reciben en la Fiscalía y los Juzgados de Menores. En este sentido, se afirma que el porcentaje de denuncias tramitadas sólo significan la punta del iceberg, reflejando los datos oficiales publicados una pequeña porción del problema real.

Según la definición recogida en el Diccionario de Sociología de Giner et al. (1998), se entiende por violencia aquella interacción social como resultado de la cual hay personas o cosas que resultan dañadas de manera intencionada, o sobre las que recae la amenaza creíble de padecer una agresión. De la misma resaltan dos elementos distintivos importantes: (i) el hecho de que medie intencionalidad en el agresor; y (ii) que de esa acción se pueda producir un daño físico o psicológico, mediante una amenaza de daño que puede o no llegar a consumarse.

El grupo de menores infractores verdaderamente activos que continúan delinquiendo en la madurez es significativamente menor y, en todo caso, todos ellos se iniciaron a una edad temprana.

Fuente: Agustina, J. R., & Romero, F. (2013). Análisis criminológica de la violencia filio-parental. Revista De Derecho Penal y Criminología, (9), 225-265.